ágicas (irracionales) con las nuevas creencias científicas (racionales), que desde cierto ángulo también son “mágicas”, simplemente ya tienen explicaciones lógicas. Antes del siglo XIX, el acto de crear vida se le atribuia a fuerzas paranormales (como en el cuento del Golem). A partir de este, el acto de crear vida ya se puede explicar de una manera pseudocientífica, por ejemplo, con la electricidad (como en el cuento de Frankenstein). Amo la serie League of Extraordinary Gentlemen de Alan Moore justamente porque combina ese nuevo fervor en la ciencia –esa nueva religión que fundaron los científicos (qué ironía), una que tiene como punto focal la fe cuasiciega en el método científico– y en la magia de antaño. La película (esa con Sean Connery) es una reverenda estupidez, pero en la novela gráfica lo mágico comulga con lo científico. Pasa un poco de lo mismo en Sleepy Hollow.Y esa es justamente la atmósfera del siglo XIX, el siglo XIX tardío que retrata The Illusionist, un nuevo filme sobre actos de magia, escepticismo, romanticismo y hasta intriga política. La película es muy competente, tanto que quizá se vuelve un poco predecible. Pero no voy a echar spoilers: Edward Norton, quien es un actor a prueba de balas –aunque acá se siente un poco repetitivo, demasiado Edward Norton–, personifica a un ilusionista de nombre Eisenheim en el Viena de fines del siglo XIX. Olvídense de los trucos de cartas, nuestro Eisenheim es un mago a lo bestia: el tipo desaparece y levita objetos, hace crecer plantas y hasta trae de vuelta a los muertos. La Viena que retrata el director Neil Burger es bastante moderna, así es que resulta contrastante ver a un fulano dejando a su audiencia con cara de idiotas luego de un acto de prestidigitador. Su principal problema es que su amor de juventud (Jessica Biel, una mujer muy impresionante –vean este link, particularmente las fotos de Esquire, donde fue elegida por los editores como la mujer más sexy del mundo– que se ve más bien contenida con los ajuares de la época) es una noble que se va a casar con, ni más ni menos, el heredero del imperio austriaco (Rufus Sewell, mejor que nunca… en realidad, siempre odié a Sewell porque me pareció pequeño para el papel que desempeñó en Dark City de Alex Proyas, pero aquí me pareció excelente). Pueden suponer que eso es un gran, gran, gran pedo. No sólo no es correcto enamorarse de la persona equivocada, sino humillar públicamente a un tipo que te puede desaparecer del mapa con dar la orden… seas o no mago.
Sin embargo, el personaje pivotal de la historia es el jefe de la policía, interpretado por Paul Giamatti. Es un personaje compasivo e interesante, mucho más sabroso que el muecudo mago de Norton. Giamatti es, yo creo, el gran actor de reparto de esta década, sin duda el equivalente de William H. Macy en los 90, o Joe Pesci y Willem Dafoe en los 80. El tipo es genial, condenadamente feo y sorpresivamente cool. De repente parece ser un hijoputa con el caso Eisenheim, y de repente parece entenderlo y darle la razón. Lo admira, eso se nota, pero también tiene que hacer su trabajo. El personaje de Paul Giamatti narra la historia y la lleva, de la mano, hasta el final, que tiene lo suyo (les dije que no iba a soltar spoilers). La música es de Phillip Glass, muy en su estilo, casi siempre en crescendo, tensa. Y la verdad es que es un trabajo fino el que han hecho no sólo Glass y el reparto, sino el director y el equipo detrás de The Illusionist (vendido en el H. póster mexicano como “De los creadores de Sideways y la ganadora del Oscar, Crash”), bastante sorprendente, y no por los actos de magia: hay demasiado CGI para soltar un “ay cabrón, cómo hizo eso”. La ventaja de The Illusionist es que los trucos del mago se explican muy fácilmente (fueron hechos en postproducción con una computadora… aunque los PR del filme insisten en que el propio Edward Norton aprendió a hacer magia para su papel). ¿En qué consiste la ventaja? En que nos podemos reclinar en el asiento sin buscar explicaciones (cómo hay gente que no se aguanta las ganas de escarbar los secretos del mago) y disfrutar una historia fantástica y pasar un par de horas realmente encantadoras.
Espero con ansias la historia de magos de Christopher Nolan, con Christian Bale y Hugh Jackman. Y Scarlett, of cors...
En fin...
¿recuerdan que hace poco fui chambelan?
¿recueran que yo "zujerí" (Tributo...U) una musica?
Ok...es esta, enjoy

3 comentarios:
Esta es una pelicula muy interesante, pero elgo me da una curiosidad inmensa, porque las comparaciones con el golem de meyrink y frankestein de shelley? acaso los has leido???????????????????
En fin, la verdad quiero ver esta pelicula y, como tu, tambien espero the prestige....esa suena igual o mas interesante
He querido ver la película desde hace tiempo (desde que la vi en un espectacular =O!!), y gracias a tu pequeña sinópsis las ganas se me han incrementado.
Espero no rompa mis espectativas O_O
fuixte chambelan? O.O esou significa k puedex ser el miou cuandou cumpla 20! (no nexesariamente tienen k ser 15 ¬¬) muy chida la rola xD
kierou ver la peliculax!
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